UNO…


UNO.

Le llamaron amor propio y como tal se lo quedaron sin apenas recordar que todo aquello que consideres valioso la mejor manera de conservarlo es darlo…

Proyectaron sobre el otro su falta de autoestima sin querer recordar dónde residen sus heridas. Esto requiere de uno tanto en el fondo como la forma de un trabajo interno, sin embargo y x abulia personal dicho trabajo es traspasado al otro cuando, en realidad, tan sólo se trata de aceptar en el otro aquellas partes de ti mismo que tanto te molestan, hay que ir a la fuente y ésta siempre es interna, llegar y saber beber de ésta.
Otros han escrito y con mucho acierto , que las relaciones no están para hacernos felices sino conscientes, ya que uno nunca puede hacer feliz al otro injusto sería si ello fuera así ya que de alguna manera, todo problema, tiene mucho que ver con lo personal, x lo que el otro nunca te daña, salvo la proyección de tí en el otro.

Aceptar al otro es aceptarte a ti mism@, pues lo que le pides a tú semejante es aquello que te estás pidiendo a ti mism@, el otro tan sólo te está reflejando aquello de ti que no te gusta.

Aquello que te impide Amar en el otro es lo mismo que te impide Amarte a ti mism@.
” Nuestro trabajo entonces no consiste en encontrar el amor sino en descubrir las barreras que hemos levantado en contra de éste”. ( Rumi)

Al final, lo más fácil es culpar al otro x aquello que somos incapaces de darnos a nosotros mismos, x ello cuando se acaba la acusación empieza el reencuentro con uno mism@.

Duele saber esto aunque es sanador…

X Amar y con Amor éste…